Meses de ocurrido uno de los peores incendios de nuestro país, la región del Maule quiere atraer otra vez a los turistas a visitar sus hermosos paisajes, atractivos gastronómicos y sus tradiciones.



Los incendios del verano del 2016 afectaron especialmente al mundo campesino y al flujo de turistas que visitan la región del Maule. Sin embargo, luego de una breve visita a Talca y alrededores, puedo afirmar que El Maule no está dormido sino que está más vivo que nunca. Esta visita era especial para mí: hace más de 10 años visité la región en circunstancias totalmente diferentes. Ahora, estaba expectante ante lo que vendría.

El viaje se inició en Santiago y continuó por la ruta 5 sur en dirección a Talca. Ahí nos hospedamos en el Ecohotel, un establecimiento con una excelente ubicación a sólo cuadras del restaurant que luego visitaríamos.

Quinta Chanchá: innovación con identidad criolla

Entrada de la Quinta Chanchá, uno de los restauantes más conocidos de Talca.

La jornada empezó en el restaurante Quinta La Chanchá, donde la directora de Sernatur Maule, Carolina Reyes, se sumó al almuerzo que convocó a diferentes medios de comunicación nacionales.

Ubicado a cuadras de la Plaza de Armas de Talca, este amplio, pintoresco y acogedor restaurante tiene una decoración que deja en evidencia en cada rincón la importancia que su dueño, el chef Rubén Tapia, le otorga a la cultura popular. Tapia busca rescatar la identidad criolla a través de productos presentes en la región con innovadoras preparaciones, haciendo un rescate patrimonial en cada una de sus preparaciones.

La Quinta Chanchá

Además, Quinta La Chanchá cuenta con el sello 100k donde los platos están preparados íntegramente con productos obtenidos en un radio no superior a los cien kilómetros de distancia. Este concepto, desarrollado por la Asociación de Chefs de Chile, busca que los restaurantes tengan una gastronomía sustentable que utilice materias primas de proveedores locales.

Empanaditas, carpaccio de carne, entre otros. Se come muy rico en la Quinta Chanchá.

El restaurante abrió en 2014 y, desde entonces, el menú se define con productos frescos de la zona, acorde a la propuesta del chef de realizar preparaciones tradicionales que sorprendan a los comensales, pero que mantengan el sabor criollo. En definitiva, Quinta La Chanchá es un restaurant de comida chilena, pero con un destacado toque gourmet.

Helados artesanales hechos con nieve precordillerana

Dejamos el pintoresco restaurant para dirigirnos a la localidad de Vilches en la precordillera del Maule. Allí conocimos a Alex Roco y a su mujer Alejandra Espinoza, quienes preparan helados con nieve extraída de la Cordillera. Ambos nos recibieron muy sonrientes e impecablemente vestidos con delantales azules.

Luego, en el jardín de la casa, Alex procedió a desenterrar la nieve que mantiene en un agujero de unos cuatro metros cuadrados y alrededor de un metro de profundidad. Pero no se equivoquen: los helados como tal no se hacen con la nieve sino que se utiliza para mantener frío el recipiente de cobre donde se hace la mezcla.

Mientras cavaba el orificio, Alex nos explicó que la tradición la inició su abuelo y luego la continuó su padre. Ahora decidió rescatarla para que los lugareños disfruten el producto que él junto a Alejandra realizan artesanalmente, especialmente durante el 1ero. de noviembre y el 20 de enero, fechas en que los maulinos visitan el cementerio de Pelarco y pueden probar los helados artesanales Rocco para escapar del calor.

Durante una hora, Alex usa una suerte de manivela para batir la mezcla, la cual consiste en plátano, azúcar, canela y un poco de agua. Una vez listo el helado se le puede agregar harina tostada. Alex nos cuenta que su padre inventó “el padre del terremoto”, helado con vino tinto que solía compartir con sus más cercanos.

Los helados de Alex se comercializan en algunos eventos y ferias del Maule y otras regiones de Chile. Una torre de helado vale $5.000 y alcanza fácilmente para 3-4 personas.

Mollejas y malayas de la Región del Maule

Cuando el frío comenzó a calar hondo, nos despedimos de la familia Rocco para volver a Talca. En el camino nos detuvimos a cenar en la viña Corral Victoria donde probamos platos típicos de la zona como malaya y mollejas, suaves y delicados cortes de cerdo. Luego, el segundo plato consistió en un costillar de cerdo y un puré picante acompañado de un delicioso vino de la viña.

Hasta ese momento poco o nada se asemejaba a mi lejano recuerdo de Talca: al contrario, me sentí en una ciudad que está tan lejos y a la vez tan cerca de Santiago, donde las personas al principio te miran con desconfianza, pero luego abren su corazón y las puertas de sus casas como si fueras uno más de la familia. Es el inequívoco sello del sur de Chile y de la Región del Maule.

Facebook Quinta La Chanchá

Facebook Helados Roco

Página web Viña Corral Victoria




Fran Opazo es viajera y periodista con mención en Comunicación Digital. Creó La Vida Nómade en 2014 y en 2017 fundó AChileTB, la 1era. Asociación de Blogs Chilenos de Viajes. Y como encuentro terrible hablar en tercera persona, ahora hablaré como yo: también colaboro en distintos medios de turismo y realizo charlas sobre la importancia del periodismo de viajes y los medios digitales en la industria del turismo nacional e internacional. Lee más sobre mí en este enlace.

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