El arte de encontrar vuelos baratos requiere tres cualidades fundamentales: paciencia, suerte y creatividad. Yo no soy una persona muy paciente, debo reconocerlo, pero sí me dedico a investigar. Siguiendo estos pasos he ahorrado miles —sí, miles— de dólares. Sin embargo, en muchas ocasiones he tenido que dormir en aeropuertos. No digo que tú hagas lo mismo, sino que seas flexible en algunos aspectos.

Recuerda también leer: Cómo organizar un viaje sin volverse loco.

1. Sé flexible con fechas y destinos

Quizás tienes dos semanas de vacaciones con fecha inamovible. Pero quizás puedas programar esos días libres según lo que encuentres en los buscadores de vuelos baratos. ¿Cómo?

Así de simple. ¿Ves el banner abajo de este párrafo? Ingresa tu aeropuerto, luego deja tal como están los campos de destinos y fecha. Y deja que la magia fluya. Verás que Kiwi te mostrará un mapa interactivo donde verás diferentes opciones de fecha y precio.

Lo mismo con Kayak. Tienen una herramienta genial que se llama Explore donde puedes indicar el presupuesto con el que cuentas y luego lugares donde quieres ir. Hace unos meses hice un video explicativo para que veas lo simple que es. No te marees: toma lápiz y papel y anota las opciones que te van a arrojando los buscadores. Te recomiendo abras tres buscadores al mismo tiempo para que compares en vivo los resultados.

Otros buscadores que puedes probar son SkyscannerEDreams y Momondo.

Por lo general es más barato volar los martes —y no comprar los pasajes ese día, como se suele creer— y más caro volar los sábados. Por lo general, ¡no siempre!

2. Aprovecha tus kilómetros y ofertas de tu tarjeta de crédito

El 2016, la tarjeta de mi papá ofrecía un vuelo a China por 800 dólares. Sí, leíste bien. Hicimos un trato, me prestó sus millas y tarán, me fui un mes a China y fui muy feliz. Punto en contra: me recuerda que debo pagárselas cada vez que puede.

Intenta ser fiel a un grupo de aerolíneas. Por ejemplo, por mucho tiempo ahorré kilómetros LanPass hasta que un día pude usarlos y volar gratis a Miami.

Lee también mis recomendaciones para viajar a Miami.

3. Arma tu vuelo según tu conveniencia

Esto debe ser de las tácticas más cargantes —pero efectivas— del mundo y se trata de hacer combinaciones con distintas aerolíneas.

Por ejemplo, el año pasado volé de Ciudad de México a Bangkok y me di cuenta que me salía más económico comprar por separado el pasaje, así que compré el vuelo de México a Qatar, y luego de Qatar a Tailandia. Claro que en Doha tuve que aguantar una escala de ocho horas, cuatro de las cuales las pasé en el spa del aeropuerto. ¿Qué tal?

Lee también Mi buscador de vuelos baratos favorito.

Ahora, ¿cómo se arma este tipo de vuelos? Fíjate donde es más probable que un vuelo haga escala. Por ejemplo, los vuelos de Chile a España suelen haber escalas en Sao Paulo. Prueba en páginas como Kiwi cuánto sale uno vuelo desde Santiago a Sao Paulo, y luego Sao Paulo – Madrid.

Si por ejemplo sueñas con viajar a Rusia, quizás puedas volar a Madrid y desde ahí tomar un vuelo a Moscú en una aerolínea low costcomo Vueling. A mí casi siempre me resulta, pero parece que, después de todo, si tengo paciencia.



4. ¡Arrepiéntete, buen cristiano!

Cuando compras un pasaje de avión, por lo general tienes 24 horas para cambiar de opinión. No estoy diciendo que te arrepientas de viajar, sino que en ese lapso sigas buscando y comparando precios. Si encuentras una oferta mejor, sabes que puedes cancelar tu vuelo original. Chévere.

5. Si te perdiste una oferta, pide una devolución

Imagínate que un día comparto en mis redes un súper dato viajero donde el MISMO pasaje que compraste ayer, hoy está a mitad de precio. Sería doloroso. Así que yo que tú aplicaría la táctica gringa de pedir devolución a la aerolínea.

Lo más probable es que te manden a freír monos, pero uno nunca sabe. Hay líneas aéreas que son flexibles ante este tema. Descúbrelas.

6. No lo pienses tanto

China la lleva.

¿Recuerdas que en el punto dos te conté que me fui a China gracias a una buena oferta? El día antes de comprar ese vuelo, me iba a ir a Londres. Ya estaba planeando mi itinerario —mi idea era llegar a Londres, pero irme casi de inmediato a Islandia—, pero cuando me metí a comprar el pasaje, ya no estaba. Dejé esperar casi un día completo así que lo perdí. Pero China no me pareció una mala segunda opción 🙂

Importante: todos los vuelos traen letra chica, sobre todo los que tienen tarifas reducidas. Esto puede implicar que cambiar de fechas te cueste un ojo de la cara o que no puedas llevar equipaje en la bodega.




7. Anótate a las alertas de vuelo de las aerolíneas

Páginas como Momondo y Kayak tienen un sistema de alerta. Te inscribes y te avisan cuando tu vuelo sube o baja de precio.

8. No te pierdas más mis datos de vuelos baratos

Muchas personas me piden que busque por ellos y les avise cuando encuentro pasajes a ciertos destinos, pero detén tu barbacoa, hermano. ¡Tengo vida! No mucha últimamente, pero por eso hago este tipo de artículos, para que no esperes a que yo encuentre lo que deseas.

Sin embargo, cuando pillo una oferta buena, lo primero que hago es compartirla en mis redes.

Para que no te pierdas más mis datos viajeros sigue estos 3 simples pasos:

1. Sigue mi FanPage.
2. En la etiqueta “siguiendo”, pon la opción “Ver primero”.

Facebook no muestra todo lo que publico a mis seguidores, por lo que es fundamental que hagas el paso 2.

vuelos baratos

3. Sigue mi Instagram

Hace poco me dieron un súper dato donde American Airlines vendió pasajes ida y vuelta de Santiago de Chile a NY a sólo 200 mil pesos chilenos. Sí, lo sé. Duele. No podía subir la información al FanPage porque iba manejando, pero logré subirla a las Historias de mi Instagram porque cuando voy en auto me gusta pensar en voz alta… con la diferencia que a veces me grabo y transmito por Instagram.

Ese siempre será el primer lugar donde suba los datos de vuelos baratos porque no me toma más de 10 segundos hacerlo.

Sígueme aquí y seamos amigos virtuales.

Y ahora, a buscar alojamiento. Yo uso Booking.com y Agoda.com en Asia, que es la rama asiática de Booking, así que es un poco lo mismo.




Fran Opazo es viajera y periodista con mención en Comunicación Digital. Creó La Vida Nómade en 2014 y en 2017 fundó AChileTB, la 1era. Asociación de Blogs Chilenos de Viajes. Y como encuentro terrible hablar en tercera persona, ahora hablaré como yo: también colaboro en distintos medios de turismo y realizo charlas sobre la importancia del periodismo de viajes y los medios digitales en la industria del turismo nacional e internacional. Lee más sobre mí en este enlace.

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