Olvídate por un momento que soy periodista —tengo un lado muy serio eh—. En este artículo vamos a hablar de tú a tú y de lo que callamos las viajeras. Y si algún hombre viene a intrusear, bienvenido seas, si es que esto sirve para generar empatía hacia tus pares mochileras y a ser más paciente cuando te toque buscar un baño para tu novia.

Hace poco leí un artículo que decía que nuestra realidad no difiere mucho de la de los hombres viajeros. ¿Me estás jodiendo? Por mucho que queramos creer en el tema de la igualdad, tenemos que enfrentar ciertas dificultades extra que a mí me joden la vida y a muchas chicas que conozco. Si no es tu caso, bendita seas entre todas las viajeras. (Te odio en silencio).

01 | La Nefasta

Japanese flag

No me gusta la palabra “menstruación”. Tonteras mías, así que la nombraré La Nefasta.

Recuerdo una noche paseando por bares de Victoria, Canadá. Me había puesto una falda blanca y ya iba en mi segunda cerveza. Me acompañaba Adalberto, mi compadre hondureño de andanzas. De pronto, sentí que la Nefasta había decidido salir a saludar. Y en efecto, en el baño me di cuenta de que mi falda se había convertido en una mala versión de la bandera de Japón. Horroroso. Até mi chaqueta a la cintura y volví, como si nada hubiera pasado y Adalberto nunca se enteró. Ahora imagínate que hubiera estado en un clima tropical sin chaqueta que cubriera el incidente. “Solo es sangre”, pensarás, pero no queremos atraer comentarios burlescos ni miradas incómodas.

02 | Libre y salvaje

bigotes

Hay bigotes que no se pueden disimular con facilidad.

Dime que no has visto a esa europea rubia de metro ochenta que de pronto levanta su brazo y muestra una mata peluda que creías imposible en un ser humano. En cambio, a las latinoamericanas —unas más que otras— nos gusta andar bien arregladas y depiladas. Yo prefiero andar en pijama y maquillarme cuando se me dé la gana y no para cumplir con normas sociales, pero el tema de los pelos sí me complica la existencia y no me voy a hacer la moderna.




Soy fiel a la cera y a sacar los vellos de raíz y no en todas partes es posible hacer este tipo de depilación. No temo dejar crecer mis pelos como espigas de trigo salvaje, sobre todo porque son tiernos y claros, fáciles de disimular. Pero no falta ese incómodo momento en que alguien te mira las piernas, hace un gesto y crees que vio a La Monga. O cuando un galán acaricia tu pantorrilla y se encuentra con verdaderos clavos saliendo de tu piel, desechando la invitación a algo más —eso nunca ocurre, pero existe el temor inconsciente—. De hecho tengo una cábala, pero eso te lo cuento otro día.

Haciendo este artículo me enteré de que a las mujeres de ovarios poliquísticos se le multiplican los pelos en climas tropicales (!). Eso ya es maldad.

03 | El dilema de la ropa

yoenegipto

Dando el ejemplo en El Cairo.

Ser mujer implica buscar cierta información extra, como lugares peligrosos que evitar y costumbres locales que seguir, lo que incluye formas de vestirse. Perdóname hombre intruso que estás leyendo esto, pero tú no sabes lo que es estar tapada de pies a cabeza en pleno verano egipcio. Tampoco sabes lo que es olvidar las leggings y que te miren y apunten como si estuvieras semi desnuda. No es agradable.

Me gusta pasar desapercibida en los lugares que visito, mimetizándome con los locales. Por supuesto que no lo logro en lugares como China o Japón, pero no tengo dificultad en ponerme un pañuelo en la cabeza en lugares donde sea costumbre. El verdadero problema es morir de calor.

04 | Peligro latente

Y siguiendo con el punto anterior… Soy feminista, a mucha honra, y jamás voy a caer en la generalización de que todos los hombres son machistas. Pero estamos lejos de tener un mundo igualitario. Por el contrario, debemos ser ultra sigilosas porque siempre existe ese temor latente de ser violadas y/o que nos maten. Sí, los hombres también pueden sufrir acoso y ser víctimas de asesinato, pero creo que entiendes la diferencia, ¿no? Esta es, a mi juicio, la cara más fea de ser viajera y que lamentablemente está lejos de terminar.




05 | ¿Y por qué tan solita?

Este es un clásico de los países sudamericanos. Te ven sola y asumen que buscas compañía. Como dijo una de las Chicas Con Pasaporte, a veces queremos estar solas y conectarnos con nuestra viajera interior, sino habríamos ido con alguien. Entendemos perfectamente la diferencia entre una persona buscando conversación a otra que solo quiere molestarte. Es innecesario, nos provoca rechazo y molestia.

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También ocurre que a veces sí estamos viajando con una amiga, pero se considera que estamos viajando solas, como ocurrió en el caso de las argentinas asesinadas en Ecuador.

06 | Encontrar el color adecuado

Cuidado con los experimentos.

Tener el pelo claro tiene sus ventajas. Cada cierto tiempo me lo tiño más rubio, pero tengo la raíz clara, así que no es drama dejar crecer mis canas al unísono de los vellos de otras partes de mi cuerpo. Tengo pocas (van en aumento), pero están alojadas a los lados de mi cabeza —como las del Puma Rodriguez—, así que no son tan notorias y francamente no me importa mucho.

Sin embargo, mis colegas con tonos de cabello más oscuros no corren esa suerte y deben lidiar con cajas de tinturas en idiomas incomprensibles. He sido testigo de casos de amigas que están haciendo viajes de meses que, en busca de un tinte castaño claro, terminaron con el pelo negro o con la raíz más clara que las puntas.

07 | El frizz

frizz

El tema del pelo no se detiene en las canas. A veces tenemos que enfrentar verdaderas encrucijadas al encontrarnos en climas desconocidos. ¿Quién no ha sufrido al verse al espejo y encontrarse con un afro en la cabeza? Creo que no hay nada que una cola de caballo no solucione, pero a veces queremos que nuestra melena se vea frondosa y linda.

No desesperen chicas, he visto cosas peores, como señoras rubias que se les puso el pelo verde después de meterse a una piscina.

08 | Esa maldita receta

En esta época moderna en que la mujer empoderada es dueña de su sexualidad, no lo es de una receta universal para comprar pastillas anticonceptivas. Mientras en Chile puedes encontrarlas sin receta o, incluso, comprárselas a precio rebajado a alguna emprendedora estudiante de Medicina, hay países donde no tendrás esa posibilidad.

Si te fuiste a hacer una visa Working Holiday a Canadá y no llevaste la receta, tendrás que buscar opciones en el mercado negro o bien pedir una hora al doc. También existen las Walk In Clinic, que son gratis, pero igual te obliga a hacer el desagradable trámite de ir a una consulta médica.

09 | Brillante como la luna llena

Ladyboy

Ignoramos como lo hacen las ladyboy para que su maquillaje aguante la humedad de Tailandia. Foto: manonthelam.com

Hay chicas que necesitan maquillarse incluso para ir a la playa: ya sea porque sufren un caso severo de acné o porque se sienten más seguras. No vamos a criticarlas. Yo misma fui víctima de acné adulto y no fue grato. Ahora puedo pasearme sin una gota de base y soy feliz, pero entiendo a las que no pueden.

En países calurosos esta no es una posibilidad. La humedad hará que brilles hasta en la oscuridad, como dijo otra Chica Con Pasaporte. Pero tengo una solución: este spray de L’Oreal que fija tu maquillaje. Lo uso cuando ando maquillada y sé que me voy a volver loca bailando.

10 | Equipaje extra

Haz clic en la foto y aprovecha de leer esta práctica guía.

Otro drama que callamos las viajeras es el tema del peso de nuestra mochila o maleta. Muchas veces elegimos llevar cosas “por si acaso”, que se quedan en el fondo del equipaje durante todo el viaje y ayudan a que éste sea más pesado. Muchas amigas llevan cremas para piel seca, para desmaquillarse, para las arrugas, para el sol, etc. ¿Existe alguna crema multiuso que lo haga todo? Yo siempre llevo tres: para limpiar, hidratar y proteger del sol.

En cuanto al maquillaje, siempre llevo demás y termino usando 4 cosas: rímel, delineador de ojos, labial rojo y rubor.

11 | Problemas intestinales

Es un secreto a voces los problemas que tenemos las mujeres para ir al baño. Yo lo viví en carne propia en Vietnam y lo superé para contarlo. Ya lo compartí anteriormente en Guía para tu primer viaje sola. Es que ahora me da mucha risa.

#loquecallamoslasmujeresEstuve constipada durante toda mi estadía en Vietnam (casi 3 putas semanas). No quería tomar…

Posted by La Vida Nómade on Wednesday, February 15, 2017

 

Espero que hayas disfrutado de este artículo. Cuando viajamos todo pasa a segundo plano, así que tomémonos estos supuestos dramas con humor.

¿Tienes alguna dificultad que callas al viajar? Déjala en los comentarios.

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