GUÍA PARA TU PRIMER VIAJE SOLA

Luego de participar en una charla online a la que me invitó Worldpackers me di cuenta que hay muchas cosas que para mí —o para otras viajeras— pueden parecer obvias. Y no lo son. Sucede que nos acostumbramos tan fácilmente a la vida nómade, que luego nos olvidamos de ciertos detalles que tenemos que tener en cuenta al momento de empezar ese primer viaje sola.

Es normal tener miedo e incertidumbre. No te voy a mentir: a pesar de haber sido una niña sumamente sobreprotegida, nunca sentí temor al viajar sola, ni siquiera la primera vez. Pero me pongo en tus zapatos. En vez de dejarte llevar por emociones negativas, sigue estos consejos para que te acompañen en ese primer viaje sola.

1. ¡Infórmate! Esto siempre lo repito y creo que es el mejor consejo que te puedo dar. Hay cosas que simplemente no podemos dejar al azar. No es posible que te encuentres en el medio de la nada, sin dinero, sin transporte, totalmente desvalida. Anticípate ante alguna eventualidad. Hoy cuentas con blogs, con grupos de Facebook, con foros, donde puedes leer la experiencia de otras chicas.

2. Siempre chequea la información. Recurre a foros, a grupos de Facebook, a guías de viajes y a blogs. Pero siempre chequea la información. No siempre un blog o un foro contiene información fidedigna. ¡Palabra de periodista! Aunque también me puedo equivocar.




3. Es normal estar nerviosa. No tienes porqué pretender lo contrario. Es tu primer viaje sola y siempre vas a tener dudas y ciertas aprehensiones.

4. Ten un contacto de emergencia. Lo que yo hago es tener un itinerario muy flexible donde mis padres tengan una idea de donde voy a estar. Por lo general, intento contactarme cada dos días. Procuro avisarles de antemano si es que voy a un lugar sin teléfono o internet. No hagas que se preocupen demás. Un mensaje por Whatsapp a veces basta para que tu mamá pueda dormir por las noches.

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Sola contra el mundo. Bueno, contra China.

5. Adáptate a las costumbres locales. Las mujeres deberíamos tener derecho a vestirnos como se nos dé la gana, pero eso no significa que debas faltarle el respeto a los habitantes de otro país. Son sus costumbres. “Donde fueres haz lo que vieres”. Y entre más desapercibida pases, mejor.

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6. Ten cuidado con el alcohol. Mídete con lo que consumas, pero más importante aún, no aceptes tragos de desconocidos. Por ejemplo, cuando fui a la Full Moon Party en Tailandia, preferí comprar cervezas cerradas y no tomar esos baldes de alcohol que venden en la playa. Me pasó en una ocasión en Chile que alguien le echó algo a mi vaso. Por suerte había gente de confianza cerca.




7. Siempre fíjate quien va detrás tuyo. Si crees que alguien te está siguiendo, cambia de camino, o anda en zig zag. Intenta meterte a un negocio o a algún lugar donde te sientas segura. No se trata de ser paranoicas, sino que de estar alertas todo el tiempo.

8. Evita lugares oscuros y callejones.

9. Compra un spray de pimienta. Si vas a algún país donde estén prohibidos, compra un desodorante en spray y siempre tenlo en algún bolsillo a mano. Si lo llegas a usar debes rociarlo directamente a los ojos del atacante.

10. De preferencia usa bolsos que se crucen. Nunca dejes los bolsillos abiertos o pertenencias a la vista.

11. Lleva pastillas de carbón —para la diarrea— y supositorios de glicerina —para la constipación—. Nuestro estómago es muy sensible a los cambios de horario y de comida y es mejor evitar sorpresas. Lee lo que me pasó en Vietnam a continuación:

 

12. Si te sientes sola, saluda a la gente de tu hostal, pide recomendaciones, invítales una bebida. Da igual. Quizá esa otra persona solo quiera entablar conversación y sea más tímida que tú. También puedes recurrir a Couchsurfing o a grupos de Facebook y conectarte con otras viajeras solitarias.

¿Conoces Chicas Con Pasaporte? Es un grupo pequeño de viajeras que podrían ayudarte en caso de emergencia o con las que puedes reunirte en alguno de tus viajes.

13. Averigua si es necesario contratar un seguro de viajes. En lugares como Vietnam los hospitales son tan baratos que no vale mucho la pena contratar un seguro. A mí se me venció justo antes de ir y no saqué otro. Pero en lugares como Japón, la salud es muy cara. Averigua, averigua, es la única manera. Y ante la duda, mejor te aseguras y contratas uno.

14. No confíes ciegamente en los demás. A veces la gente se deja llevar y cree que todos los viajeros son buenos. Hace poco fui testigo de una situación muy triste: en un hostal en Japón —el último lugar donde creerías que te van a robar— unos mochileros le robaron mucho dinero a otros viajeros. Por suerte el hostal se encargó de reembolsarles. Ya sabes, así es Japón. Lo que me lleva al siguiente punto.

15. Usa tu propio candado. No confíes en los lockers que tengan varias llaves o cuya llave le haga a otro locker —así fue como robaron el dinero en el hostal de Japón—.




16. No publiques en tus redes sociales donde vas a estar. La gente mala abunda en Internet y no es tan difícil ubicar a una persona gracias a los datos que va dejando en sus redes. Además, así estás dando las claves para que alguien entre a robar a tu casa porque sabrá que no hay nadie ahí. Yo siempre voy un poco desfasada en mis redes. Cuando subía fotos de Vietnam, ya estaba en Malasia. Y en Chile no tengo casa propia, así que nadie me podía entrar a robar.

17. Siempre traza tu ruta en Google Maps. Así no te vas a perder. Más importante aún, así te asegurarás de que un taxista no te intente llevar para otro lado.

18. Confía en tu intuición, aunque suene cliché.

19. No expongas tu teléfono ni tu cámara. Viaja de forma inteligente: nunca te conviertas en un blanco fácil. No uses joyas costosas ni nada que parezca caro.

20. Siempre lleva dinero repartido entre tus cosas. Si te roban la billetera tendrás la tarjeta de crédito en el zapato o donde sea.

21. ¡Sonríe! Yo por ejemplo tengo cara de mala onda o de enojada, así como un gato persa. Basta con simular una sonrisa para que mi aspecto cambie absolutamente. De hecho, trabajando en barcos aprendí a hacer la sonrisa falsa por horas y horas, hasta que mi cara se acostumbró. Trata de sonreír genuinamente y tener buena actitud donde vayas. Eso abre muchas puertas.

Espero que guardes estos consejos y los lleves contigo, ya sea en tu mente o en tu aplicación Pocket —se puede usar sin Internet— y que te acuerdes de mí cuando estés sintiendo el viento en tu cara. Es la libertad que te avisa que llegó a tu vida.

Por supuesto que todas las experiencias viajando sola son distintas. A continuación te dejo la experiencia de la viajera argentina Gilda Solís de Mi Bitácora de Viajes para que te des cuenta que somos más, muchas más, las que disfrutamos viajando por nuestra cuenta.

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